A veces me gustaría tener memoria de pez, si más aún.
Imagínate vivir en un mundo que siempre te parece nuevo, la calle donde vives, tu casa, tu habitación, tu cama cada día tendría un recoveco nuevo. También una de las mejores cosas es que no tendrías rencor, no te acordarías, todas las caras serian nuevas, no te cansarías de tu ciudad, ni de salir de fiesta, ni de trabajar, y mucho menos de los chistes malos.
Pero piensa en lo malo. Quizá hoy te enamores de un chico magnifico, atento, guapo, pero a las dos horas no sabes ni como se llama. Él se a enamorado de ti, y le haces daño. Te persigue día a día intentando que recuerdes aun que sea algo, lo más mínimo que le haga mantener la esperanza, porque eso es lo ultimo que se pierde. De vez en cuando la memoria pez vendría bien, pero nunca nos conformamos de lo que tenemos así que siempre hay algún motivo para quejarse y pensar que la vida del de alado le va mejor, pero el de alado piensa lo mismo de ti.
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